¿Cuántos frenillos tenemos en la boca?

¿Cuántos frenillos tenemos en la boca?

25/10/2021

En la boca tenemos un total de tres frenillos y, aunque normalmente se suelen desarrollar sin irregularidades, hay casos en los que no son funcionales y es necesario intervenir.

Los frenillos bucales son finas capas de tejido blando que adoptan un papel muy importante en la correcta disposición de la boca, ya que evitan que se muevan o se desplacen algunos órganos como la lengua o los labios.

A veces, pueden encontrarse frenillos cortos o demasiado largos, e incluso roturas del mismo por golpes en la cara, que pueden solucionarse con sencillas intervenciones quirúrgicas.

 

¿Qué tipos de frenillos bucales existen?

Cualquiera de los tres frenillos bucales puede traer problemas para la correcta funcionalidad de la boca y afectar a la estética de la sonrisa. Sin embargo, su sencillo diagnóstico a través de una exploración clínica y un tratamiento de frenectomía muy rápido y sin dolor, será suficiente para recuperar la practicidad de los tejidos. A continuación, explicamos más cada uno de ellos.

Frenillo lingual

El frenillo lingual es el que une la lengua con el suelo del paladar. Al nacer, este tejido es muy delgado y pequeño, y se va desarrollando a medida que los niños van creciendo y comienzan a hablar. El frenillo lingual comienza a estirarse y en el caso de no ser así, es necesario buscar una solución para que no afecte al habla ni desencadene otros problemas en la estructura facial.

En los casos más leves se puede solucionar con la ayuda de un logopeda y, si fuese más complicado, habría que realizar una cirugía láser muy sencilla, la frenectomía lingual. De esta manera se consigue solucionar de forma rápida e indolora cualquier dificultad del futuro.

Frenillo labial superior

Quizás el más conocido por presentar alteraciones en la boca más frecuentemente es el frenillo labial superior, el cual está encargado de unir el labio superior con la encía.

  • Si el frenillo del labio superior es más grande de lo habitual, el llamado frenillo hipertrófico, podría provocar una separación de los incisivos superiores al introducirse entre los dos dientes.
  • En el caso de ser corto puede llegar a impedir la movilidad del labio superior e incluso presentar dificultades a la hora de tragar saliva. Podría incluso provocar problemas de respiración y complicar la lactancia en niños.

Frenillo labial inferior

Por lo general, el frenillo labial inferior es el que menos problemas bucales suele originar. Hablamos de la membrana que conecta el labio inferior con la encía, y la afección más frecuente que puede provocar es una retracción de las encías o enfermedad periodontal provocada por una higiene bucodental poco adecuada. En ocasiones, el frenillo labial inferior puede dificultar los cepillados, pero no por ello hay que dejar de prestarle atención a las limpiezas en esa zona.

 

Ahora ya conoces cuántos frenillos tenemos en la boca y la importancia de cuidarlos. Es fundamental mantenerlos vigilados sobre todo en los casos de los más pequeños, que es cuando se empiezan a desarrollar.

Visita a tu odontólogo si tus frenillos bucales o los de tus niños os están impidiendo hacer una vida normal. En nuestra clínica dental de Palma de Mallorca estaremos encantados de atenderte y poner una solución a tu problema. ¡Te esperamos!